El sector del juego catalán soporta una presión fiscal más elevada que el de otras comunidades: es la segunda comunidad en ingresos brutos, con el 17,9% del total estatal, pero es la primera en recaudación por tasa del juego (19,1%), según un informe elaborado por el Gabinete de Estudios de la Cámara de Comercio de Barcelona con el apoyo de la Patronal del Juego Privado en Cataluña (Patrojoc).
Según el informe recogido por Europa Press, los ingresos brutos del sector en Cataluña fueron de 878,2 millones de euros en 2017, un 6% más que en el año anterior, pero siguen estando por debajo de los registrados en 2008, que fueron un 9,9% superiores.
Del total de ingresos brutos en 2017, también denominados margen de juego o GGR (Gross Gaming Revenue), 669 millones de euros (76,3%) correspondieron a las máquinas B de hostelería, salas de juego y bingos; 97,6 millones a los casinos (11,1%); 88,6 millones a los bingos (10,1%) y 23,1 millones a las apuestas presenciales (2,6%).
En 2017, las apuestas han crecieron un 17,4% en GGR respecto al año anterior, las máquinas aumentaron un 7,1% y los casinos un 2,1%, mientras que el bingo se mantuvo estable.
Cataluña, con un peso del 17,9% a nivel estatal, se sitúa detrás de la Comunidad de Madrid (20,4%) como la región con unos ingresos brutos más elevados, seguida por la Comunidad Valenciana y Andalucía, con unos pesos relativos del 13,7% y 11,6%.
Sin embargo, es la comunidad que soporta una mayor presión fiscal, del 23,8% sobre el GGR, en comparación con las comunidades de Valencia y Madrida, con una presión del 20,5% y 14,6%, respectivamente
En 2017, el sector del juego catalán tributó 229,6 millones de euros por la tasa del juego, 18,2 millones más que en 2016, y 5,8 millones por la tasa de servicios del juego.