La Asociación Catalana de Adicciones Sociales (Acencas) y el Consejo Empresarial del Juego (Cejuego) manifestaron este lunes que, según dicta la legislación española, los menores no pueden comprar lotería.
El presidente de Acencas, Francesc Perendreu, señaló que en las informaciones publicadas en diferentes medios sobre el premio de la Lotería del Niño que ganó un chico de 15 años en Barcelona, "no se ha tenido en cuenta que está prohibido que los menores jueguen a juegos de azar". Se refirió así al caso de Cosmin Rotariu, quien obtuvo un premio de 200 mil euros con el número 37142, según informaron los principales diarios locales.
En un comunicado de prensa, la asociación recordó que la ley 13/2011 de regulación del juego prohíbe explícitamente toda actividad relacionada con el juego a los menores de edad. Por lo tanto, el menor "no podría en ningún caso haber comprado décimo alguno de manera legal ni ser ganador de ningún premio y, de haber sido así, se trataría de una infracción grave, tal como recoge el texto legal".
Por este motivo, Perendreu exigió que se cumpla la legislación vigente para impedir el acceso de menores de 18 años a cualquier tipo de juego de azar, en especial en el caso de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) que, por su carácter público, debe ser "un ejemplo de buena praxis". Además, el presidente solicitó que se haga una formación en materia legal a las administraciones de lotería para garantizar el cumplimiento de la normativa.
Asimismo, desde la asociación pidieron que se tenga en cuenta la legislación vigente a la hora de informar sobre temas relacionados con cualquier juego de azar y, en especial, aquellos que involucran a menores.
Por su parte, el director general del Consejo Empresarial del Juego (Cejuego), Alejandro Landaluce, coincidió con el punto de vista de la asociación en un artículo de opinión titulado "Cuando el Niño le toca a un niño".
"Si la legislación española lo recoge así es por que todos hemos llegado a la conclusión de que así debe ser y debemos estar comprometidos con el cumplimiento de esta norma", sintetizó Landaluce.
En el texto, el director explicó que "se han podido producir varias inconsistencias con las responsabilidades que cada uno tiene" saltándose la normativa vigente, desde el menor que compró el boleto hasta el vendedor, el regulador y la propia sociedad.
Desde el Consejo aseguraron que apuestan por "el cumplimiento por parte de todos los implicados de sus responsabilidades", para evitar "el acceso de los menores al juego y para el fomento de la responsabilidad en el juego en los mayores que decidan incorporar esta actividad en sus rutinas de ocio".