El gobierno argentino revisa las concesiones del Hipódromo de Palermo | Yogonet Latinoamérica
Las principales irregularidades involucran a tres sociedades

El gobierno argentino revisa las concesiones del Hipódromo de Palermo

El Hipódromo de Palermo, ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tiene 56 hectáreas y es propiedad del Estado nacional argentino.
19-07-2018
Argentina
Tiempo de lectura 3:14 min
La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que controla a las propiedades pertenecientes al gobierno nacional, está revisando los contratos de concesión de 10 espacios cedidos a al menos tres sociedades que forman parte del predio. Falta de pago de cánones, plazos y compromisos incumplidos y usos comerciales no pactados son algunos de los factores, con contrapuntos entre el poder ejecutivo y el judicial. En total, esos terrenos asignados ocupan 30 mil metros cuadrados.

Ninguno de los espacios cuestionados pertenece a la empresa Hipódromo Argentino Sociedad Anónima (Hapsa), que administra las instalaciones principales y las máquinas tragamonedas. Su contrato vence en 2032 y, de acuerdo a lo que manifestaron, se paga un canon acordado con el Estado. 

Tres de ellos tienen problemas "serios" frente al Estado. Las autoridades detectaron anomalías en los valores y plazos de concesión, a los que calificaron como "abusivos". El caso más destacado es el del Tattersall, un lujoso centro de eventos ubicado sobre la avenida Libertador.

La historia de concesiones se remonta a marzo de 1994, cuando Lotería Nacional firmó un contrato de locación con la Asociación Argentina de Fomento Equino, por los inmuebles identificados como Tattersall y el Museo de Hipología, los dos dentro del Hipódromo. El arreglo fue por 10 años y por un canon que se fijó en $10.400 (cerca de USD 370 al tipo de cambio actual), a revisarse cada tres años. Como la Asociación Argentina de Fomento Equino no tenía fondos suficientes para pagar, generar actividades adicionales y establecer refacciones, en 1997 subconcesionó el lugar a la firma Tattersall de Palermo S.A., a cargo del arquitecto Jorge Héctor Bernstein.

Según los documentos oficiales, en seis meses, Bernstein acondicionó el espacio para levantar un salón de fiestas y eventos. A través de una autorización judicial se le permitió explotar el salón, pero sin permiso del gobierno porteño. En 2003, tras varios juicios entre las partes, se dictó un acuerdo de mediación, en el que todos los contratos se dieron de baja y las partes debieron firmar nuevos acuerdos.

En 2005, Lotería Nacional intentó actualizar los valores de $12 mil a $70 mil (más de USD 2500), pero la Asociación Argentina de Fomento Equino y Tattersall se opusieron. Por lo que al año siguiente se rescindió el contrato y se iniciaron demandas de desalojo y ejecución de alquileres. Recién en 2015 se hizo un nuevo contrato de locación por el que el Tattersall abonaría un canon de $33.250 (USD 1200), hasta 2020. Aunque, según el relevamiento hecho por la Agencia de Administración de Bienes del Estado, el último pago fue en mayo del año pasado.

Bernstein, concesionario del Tattersall, también tiene problemas con otro predio dentro del Hipódromo de Palermo. Se trata del inmueble donde está la Tribuna Popular N° 12, en Libertador 4401. La concesión de uso, firmada en 1997 a la compañía Times Square S.A., era por 20 años y con el objetivo de recuperar los espacios de la tribuna.

Times Square ofreció un canon fijo mensual de USD 55.422 y se comprometió a construir un complejo edilicio por poco más de USD 12 millones. Pero de acuerdo a los registros oficiales, la firma no abonó los cánones ni construyó las obras. El Estado la demandó por falta de pago e incumplimiento de contrato.

Por su parte, en 2008, Times Square S.A. demandó al Estado por daños y perjuicios por la rescisión del contrato de concesión y obtuvo una medida cautelar para seguir en funcionamiento. El juez Pablo Cayssial, del fuero Contencioso Administrativo Federal, entendió que la rescisión fue excesiva, abusiva, contraria a la buena fe y con exceso de punición.

"Los expedientes judiciales se fueron acumulando y en una maniobra bastante peculiar la Justicia porteña los unificó en una sentencia que plantea que la concesión de 20 años empezará a computarse recién cuando la sentencia quede firme", afirmaron voceros del gobierno nacional al diario Clarín. Y agregaron: "Considerando que eso puede ocurrir en dos meses, en 10 años, o en lo que dure el proceso de apelación, resulta totalmente arbitrario fijar el inicio del plazo de concesión de manera tan incierta".

El Hipódromo de Palermo está delimitado por Libertador, Dorrego, Olleros y Agustín Méndez. Tiene 56 hectáreas y es propiedad del Estado Nacional. Además del Tattersall y de la concesión de Times Square, hay un tercer predio problemático.

Es un espacio asignado a la Fundación Liliana Voto. Fue entregado hace casi dos décadas a la organización para instalar un instituto de atención integral de la mujer, acompañándola en la evolución natural de todas las etapas de su vida. La Agencia de Administración de Bienes del Estado comprobó que la Fundación lo usaba para alquilarlo para filmaciones como locación de películas y telenovelas. Frente a esa circunstancia, el contrato fue revocado y este mes la Fundación deberá desalojar el lugar.

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