La industria de juegos de suerte y asar debe centrarse menos en las cifras financieras y hablar más sobre historias positivas de las personas que están involucradas con el sector. A esta conclusión se llegó en la Conferencia Internacional de Casinos y en la discusión planteada en la plataforma World Regulatory Briefing.
Al inicio de la sección, el moderador Michael Pollock, director general de Spectrum Gaming Group, aseguró que la industria debe mirar más allá de los números para explicar su impacto. Pollock comenzó el panel con Ernie Stevens Jr, presidente del National Indian Gaming Association de los Estados Unidos.
Stevens explicó que al no haber conseguido un trabajo convencional, la industria del juego fue la que le proporcionó oportunidades en su vida. “Yo era un niño grande, de casi 1,93m. Mi madre me crió de la misma manera que mis antepasados por lo que nunca me corte el cabello. No pude encontrar trabajo ni una gasolinera ni un lavado de carros”.
Aunque, los adultos mayores de la tribu estaban en contra de los juegos de suerte y azar, Stevens explicó que The National Indians consiguió, con la creación de algunos marcos jurisdiccionales, que los juegos indios funcionarán para las comunidades. “A pesar de que los ancianos de la tribu no estuvieron de acuerdo, hoy celebremos como la comunidad se ha adaptado a esta ley”.
Paul Herzfeld, fundador de Herzfeld Consulting, quien identificó a los casinos como un “mal necesario”. Señaló que los casinos usualmente están fuera de las ciudades, por ejemplo, en Baden-Baden de Alemania. En Roma o París no hay casinos. Sin embargo, con la incorporación de los nuevos desarrollos en Chipre, por ejemplo, la percepción del público poco a poco fue cambiando.
Agregó que en las áreas regionales, el empleo mejoró, multiplicándose hasta tres o seis veces, todo porque se necesitaban más proveedores y servicios. Incluso, muchos de estos casinos son patrocinados por clubes deportivos tales como Amateur Clubs, los cuales son muy importantes para las regiones en las que tienen injerencia.
"Esta es ahora una industria mucho más aceptada”, aseguró Herzfeld y finalizó afirmando que “mostrar el lado positivo de los casinos o del total de la industria y los efectos que estos tienen en la economía es el camino que todos deberíamos seguir”.
Michael Pollock preguntó cómo los juegos tradicionales podrían coexistir con los juegos en línea sin ningún tipo de límites o fronteras. Ante ello, el senador William Coley, manifestó que fue difícil conocer el verdadero impacto del online en la industria de juegos: “No sabes, lo que no sabes”. Algunos críticos sostienen que el online derivará en la desaparición de los casinos físicos.
Y agregó que los online no pueden eliminar la necesidad de que los humanos estén con otros humanos. Por ejemplo, los eSports pueden jugarse en lugares grandes, pero las regulaciones necesitarían legitimar a los jugadores, como que no hayan códigos ocultos o bloques invisibles que impidan continuar o ganar sus juegos.
La mesa de discusión concluyó que si los juegos online se estructuran adecuadamente, estos podrían ser usados para generar más visitas a los casinos físicos. Coley explicó que hay “marcas online asociadas con casinos físicos que son dominantes, estos son reconocidos, generan confianza y pueden recompensar a sus clientes con puntos para que los gasten en los casinos tradicionales”.
Herzfeld por su parte agregó que los operadores de los casinos están bien posicionados como para crear un entorno seguro para los juegos online, ya que la responsabilidad social está en sus genes.