Los llamados “minicasinos” (máquinas tragamonedas) se han multiplicado en espacios prohibidos, tales como tiendas al público, que cuentan “con dos o tres de estos aparatos” por local.
Los comerciantes que operan estas máquinas indican que hay lugares donde se apuestan hasta 2.000 pesos por máquina al día (lo que equivale a unos 105 dólares). En los mercados de Ticul, Oxkutzcab y Tekax, por ejemplo, se calcula que hay más de 200 máquinas trabajando, y a pesar del esfuerzo de las autoridades por sancionar a los responsables, cuando llegan a los locales, éstos ya están cerrados. Desde la semana pasada, se iniciaron operativos en la región.