La contra-cara del Frente Parlamentario para la aprobación del Marco Regulatorio de los Juegos en Brasil, presentado a mediados de octubre, ya tiene nombre: Frente Parlamentario Mixto por un Brasil sin Juegos de Azar. La iniciativa, impulsada por funcionarios anti-legalización, se dio a conocer ayer en la Cámara de Diputados.
El objetivo del Frente, conformado por 211 diputados y ocho senadores, es debatir los proyectos de ley 186/14 y 442/91 y conseguir el apoyo de entidades como la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) y la Orden de los Abogados de Brasil (OAB).
El diputado Roberto de Lucena (PV-SP), presidente del Frente Parlamentario Mixto por un Brasil sin Juegos de Azar, explicó que la legalización no incentivará el turismo. “He sido secretario de Turismo del estado de San Pablo y entiendo que el sector necesita otras medidas para crecer. Nadie vendrá a Brasil exclusivamente para jugar”, disparó.
““Nadie vendrá a Brasil exclusivamente para jugar
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Para el coordinador del Movimiento Brasil sin Azar, Roberto Lasserre, la promesa de que los juegos de azar incrementarán la mano de obra es falsa: “Lo que puede suceder es una canibalización, ya que los trabajadores serán reclutados de otras empresas, como hoteles y restaurantes”.
La auditora fiscal Ilva Maria Franca, representante de la Asociación Nacional de Auditores Fiscales de la Receita Federal do Brasil (Anfip), argumentó que los juegos de azar no moverán R$ 15 mil millones anuales, tal como sostienen las entidades pro-legalización. “Se estima que la recaudación será de apenas R$ 3 mil millones. Y ese dinero no será suficiente para cubrir los gastos en Salud, Seguridad e Infraestructura que generarán las salas de juego”, indicó.
““Se estima que la recaudación será de apenas R$ 3 mil millones
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