Para Miguel Ángel Ochoa la situación es clara: la regulación del juego en Brasil beneficiaría al propio Brasil. “La gente no deja de jugar porque no hay casinos, al contrario, juega pero de manera clandestina. Y eso impacta en la seguridad y en la recaudación del fisco”, afirmó el presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juegos de Apuesta (AIEJA) de México.
En diálogo exclusivo con Yogonet.com, analizó el impacto que tendría la regulación del juego en el país más grande de la región. “A Brasil le urge un marco legal adecuado, creo que lo justo para el país sería que se legalizara el juego. Pero lamentablemente no es su prioridad, su prioridad es resolver los casos de corrupción, que se ha cobrado la cabeza de la ex presidente”, aseguró.
Regulación con impacto regional
“Si se legalizara el juego, cambiarían las condiciones del mercado de forma abismal. Brasil es enorme y sería uno de los gigantes de la industria de los casinos en América Latina”, sostuvo el presidente de AIEJA.