El 90% de las empresas de juego –máquinas de hostelería, salas de juego y casinos- de la Región de Murcia están asociadas a la Federación Murciana del Recreativo (FEMURE). El presidente de la entidad, Pedro García Cuestas, considera que las apuestas deportivas son una modalidad residual: “Lleva pocos años en operación y, de momento, tiene muy poco volumen de juego e incluso de margen”.
Sin embargo, las apuestas deportivas están en alza y otros juegos tradicionales, como el bingo, están decreciendo...
El bingo tradicional un tipo de juego asociado a gente más mayor; es un juego más antiguo, en el que las ventas van cayendo año tras año. En cambio, las apuestas deportivas y el juego online son un negocio que acaba de empezar a operarse en condiciones de legalidad en España y en la Región de Murcia. Por lo tanto, es un negocio muy joven al que le toca crecer. Las apuestas van en aumento y, si continúa la tendencia, el volumen de juego irá aumentando y, con él, la rentabilidad del negocio. Además, los datos del Ministerio reflejan que se devuelve al jugador prácticamente el 90% del dinero que se gasta, así que es un tipo de juego muy social.
La Ley del Juego en la Región de Murcia data de 1995 y el Gobierno regional expresó su intención de reformarla, ¿qué les interesaría que se tenga en cuenta?
En realidad, nos interesaría que la norma se adapte a las nuevas condiciones tecnológicas. La regulación del juego es competencia de las autonomías, y en cada comunidad autónoma las demandas del sector van siempre en ese sentido.
Murcia es una de las comunidades con más salones recreativos, ¿a qué se debe esa proliferación?
Puede deberse a que se han ido trasvasando máquinas desde negocios de hostelería, que han ido cerrando por la crisis, hacia las salas de juego. Los operadores ven más segura la inversión en el salón. No obstante, soy de los que piensa que hay una sobreoferta de salas de juego en la Región, y pienso que se ajustará en el tiempo.