La Autoridad de Juegos (AJ) cerró una casa de juegos de azar que operaba sin autorización en la Chimba Central. “Nos ha llamado mucho la atención el modus operandi porque contactaban a los ludópatas, los citaban y los trasladaban al lugar para que jueguen en línea”, manifestó Jessica Saravia, directora ejecutiva de la institución.
Los administradores del establecimiento captaban a los clientes puerta a puerta y tenían información confidencial de sus cuentas bancarias. “Normalmente las casas ubican a los jugadores por WhatsApp y otras redes sociales”, comparó la funcionaria.
En el marco del operativo, las autoridades secuestraron nueve máquinas y documentos. Sin embargo, el personal de la Fiscalía se retiró de la inspección porque no existían indicios de delito. “La persona que administraba el lugar fue detenida, pero quedó en libertad a las pocas horas”, informó Saravia.
Según la documentación recolectada, la casa alcanzaba un movimiento de 39 mil bolivianos por fecha. “Al no contar con autorización de la AJ y no aportar al patrimonio del Estado con impuestos, se presume el delito de enriquecimiento ilícito”, explicó la directora ejecutiva.