Con el objetivo de eliminar los casinos y las salas de juego ilegales que funcionan en el Condado Cameron, la fiscalía local puso en marcha el ‘Operativo Bishop’ y logró erradicar el 90% de los locales clandestinos.
La iniciativa, que cuenta con el apoyo de agencias federales, estatales y locales, fue pensada para evitar la corrupción y terminar con la actividad criminal. “En el último tiempo, varios funcionarios públicos permitieron el crecimiento y la permanencia de casas de apuestas en el condado”, aseguraron las autoridades.
A raíz de los allanamientos, los oficiales confiscaron equipos de juego, computadoras y millones de dólares. “En las casas de apuestas se registran ganancias anuales superiores a los 300 millones de dólares libres de impuestos. Este tipo de actividades ilícitas dejan al descubierto el lavado de dinero y promueven otros delitos, que sin duda impactan en la comunidad”, explicaron.