Tras conocerse la decisión el viernes, Cordish informó, a través de un comunicado, que recurrirá al ejercicio de todas las acciones legales que correspondan para defender sus legítimos intereses. Además, mostró su enfado por haberse enterado de la noticia a través de los medios.
Cordish acusa a la Comunidad de falta de transparencia a la hora de actuar y reitera que las áreas destinadas a la zona de juego suponen menos del 15% del proyecto total.
Por su parte, la Comunidad de Madrid también emitió un comunicado y aseguró que el rechazo a tramitar el proyecto de macrocomplejo de ocio presentado por el grupo Cordish como Centro Integrado de Desarrollo (CID) es una decisión amparada por la ley y que la posibilidad de recurrir por la vía judicial carece de sentido. La autoridad aclaró que defenderá, ante los tribunales y donde sea necesario, los intereses generales de los madrileños.
El Gobierno regional manifestó que entiende la decepción, pero lamenta la mala aceptación que ha mostrado el inversor ante su decisión.