La Procuraduría General de la República (PGR) realizó múltiples operativos en establecimientos de la ciudad de Tijuana, Baja California, y decomisó 60 máquinas tragamonedas que funcionaban sin autorización de la Secretaría de Gobernación.
Los allanamientos se llevaron a cabo en coordinación con oficiales de Sedena, Gendarmería, Policía Municipal, Policía Ministerial, Policía Estatal, Bomberos, Protección Civil e Inspección y Verificación Municipal.
De acuerdo con la Ley Federal de Juegos y Sorteos, los locales que operan máquinas tragamonedas de forma clandestina deben ser clausurados.
Dos meses atrás, en la misma localidad, la PGR había incautado 50 minicasinos. “Empezamos con las zonas Río, Norte y Centro, pero también nos extenderemos a la zona Este de la ciudad”, adelantaron fuentes policiales.