“PGS es una gran feria porque convoca a una gran cantidad de proveedores y la mayoría de ellos son clientes nuestros. Eso nos posibilita fortalecer muchos contactos”, expresó Borgato.
Con respecto a cuáles son las principales demandas y preocupaciones de los operadores locales, señaló: “Perú es muy competitivo. Muchas compañías importantes buscan ganarse un espacio. Por eso, cualquier alteración del panorama competitivo es perjudicial. No hay inversión sin estabilidad. Como cualquier operador, el peruano exige marcos legales firmes, un régimen tributario justo y que los organismos gubernamentales intervengan lo menos posible”.
La edición 2017 de PGS giró en torno a la regulación de las apuestas deportivas online. Aunque CPI se enfoca un 100% en el juego land-based, el ejecutivo reconoce que este segmento tiene un rápido crecimiento, pero augura un largo camino por delante hasta que se concrete su regulación en los principales países de la región.