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22 de Octubre de 2020

En el marco del evento que se desarrolló en San Pablo

BgC 2017: divergencias en el debate sobre legislación del juego

BgC 2017: divergencias en el debate sobre legislación del juego
En una suerte de talk show en vivo, en el que intercambiaron opiniones y posiciones sobre la legalización del juego, los diputados federales Herculano Passos y Magda Mofatto defendieron la legalización en Brasil, mientras que el diputado Roberto de Luce
Brasil | 27/06/2017

En una suerte de talk show en vivo, en el que intercambiaron opiniones y posiciones sobre la legalización del juego, los diputados federales Herculano Passos y Magda Mofatto defendieron la legalización en Brasil, mientras que el diputado Roberto de Lucena planteó una posición abiertamente opositora a la votación en la cámara y propuso una consulta popular para 2018.

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ldquo;La legalización del juego ofrece muchos beneficios a futuro, como el control del juego ilegal, la generación de empleo o la captación de recursos para el bien social. La situación ante la sociedad me recuerda al debate sobre el divorcio en Brasil, cuando se planteaban muchos escenarios negativos. Finalmente, la experiencia demostró que legislar algo que resultaba necesario, casi imprescindible para la sociedad, ofreció muchos aspectos positivos, ahuyentó fantasmas y terminó siendo una solución a muchos problemas que existían y parecían no querer reconocerse como tales. Creo que el juego debería seguir el mismo camino: debemos encontrar soluciones para un problema que existe y que debemos reglamentar, para darle opciones y soluciones a la sociedad”, señaló Magda Mofatto (PR) en su apertura.

“Debemos buscar un equilibrio entre el nivel de impuestos que queremos percibir, y ofrecer a los operadores un marco de negocios redituable, que incentive la inversión y nos permita lograr una solución en la que todo el mundo se beneficie”, enfatizó Herculano Passos (PSD).

Por su parte, el diputado y pastor evangelista Roberto de Lucena (PV) agradeció la posibilidad de que tener un espacio para exponer sus ideas, claramente opuestas a la apertura del juego en Brasil. “Todo lo que se ha venido hablando tiene que ver con el turismo y con los beneficios que ofrecerá el juego, en términos económicos. La coyuntura permite justificar esta apertura simplemente por la captación de recursos, que hoy resultan necesarios, pero se dejan a un lado los costos sociales que traerá y que perjudicarán seriamente a la sociedad”.

“En lo personal quisiera que, en el marco de las elecciones generales que se llevarán a cabo en 2018, se haga una consulta popular sobre el juego, para que podamos debatir seriamente los beneficios y perjuicios que pueden generarse con esta decisión y sea la sociedad en su conjunto quien decida. Quisiera que se abra una mesa de debate nacional, y se discutan los costos sociales asociados con esta ley; y en todo caso, que sea la sociedad quien decida directamente sobre estos temas, en lugar de buscar una apertura como la que se está planteando en la Cámara”.

“La corrupción es un problema serio en nuestro país. Y si bien hay muchos sistemas y experiencias que hoy se ofrecen para regular y monitorear al sector, debemos preguntarnos si Brasil está preparado para estos sistemas, para estas decisiones y para este convencimiento social de cómo encarar un tema tan sensible como el que estamos analizando. No debemos pensar sólo en términos de números, de recaudación, sino también en los costos sociales... Creo que Brasil tiene mucho más por perder que por ganar, ante la apertura de los casinos y bingos”, agregó de Lucena.

Contrarrestando esa posición, Herculano Passos recordó que el juego es algo que ya está presente en la sociedad, y lo que está en discusión no es su existencia sino la legalización de un fenómeno que hoy mueve millones de dólares ilegalmente y financia actividades ilícitas en todo el país, poniendo en riesgo a las clases más necesitadas. “Hoy la gente está jugando, el jugador compulsivo está perdiendo todo sin tener una red social de protección, y lo que se busca es justamente evitar esos factores negativos, y generar recursos y seguridad para quienes hoy ya juegan en Brasil”, enfatizó.

“Creo que el proyecto que se debate es viejo, es un proyecto que fue archivado porque la sociedad no lo quiso, y creo que la sociedad debe tener una decisión más directa sobre el juego, tema que hoy discutimos sus representantes, diputados y senadores. Creo que es necesaria una discusión mucho más profunda, que exceda la necesidad de empleo o de recursos. Y una vez que las instituciones y las personas se convenzan de que el camino de la legalización es el correcto, entonces podremos dar seguridad y solidez a esta decisión”, consideró de Lucena.

“Me gustaría agregar —dijo entonces Mofatto— que si no estuviese convencida de que los beneficios son mayores que los perjuicios, creo que usted (dirigiéndose a de Lucena) podría convencerme de su posición opositora. Pero formé parte de la Comisión que discutió este tema de los casinos. Y creo que la etapa de análisis la hemos superado, se dio espacio a todos los sectores de la sociedad en esta discusión, y hoy estamos en otro momento, ante la decisión final en la votación. Hace 70 años estamos ante una discusión que debe ser tomada, de una u otra forma. Y deben ser los representantes del pueblo quienes tomen esa decisión”, finalizó.

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