La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), la Asociación del Juego Online (Jdigital) y algunos operadores privados se reunieron en Madrid con el objetivo de repasar las fortalezas y debilidades de la industria del juego online.
Todos coincidieron en que si bien el sector ha madurado en el país ibérico, aún quedan dos retos por resolver: la homogeneización fiscal y la mala imagen del juego.
Según cifras oficiales, el juego online mueve 10.900 millones de euros. El 96,05% de esa cifra se reparte en premios; por lo tanto, los operadores obtienen un gross gaming revenue de 429 millones -sin descontar tasas ni impuestos. “El ingreso final, entonces, es de 230 millones de euros. Pero esa suma hay que repartirla entre los 51 operadores con licencia que existen en la actualidad con dominio .es”, explicaron.
““Durante 2016, el sector destinó 226,5 millones de euros -prácticamente el equivalente a su margen operativo neto- a publicidad, promoción y patrocinios.
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Sacha Michaud informó que, del total facturado por el sector del juego en España, el canal online sólo contribuye en un 5%, aproximadamente.
"Hay pocos operadores rentables en España porque los costes de entrada son altos y mantener la competitividad en el mercado es todo un reto, ya que la fiscalidad es muy elevada en comparación con otros países de Europa. Persisten, además, las diferencias entre Comunidades Autónomas, por lo que es necesaria una mayor convergencia fiscal. Hoy en día, la mayoría de los portales de juego online pierde dinero", afirmó el presidente de Jdigital.
De acuerdo con Michaud, el juego online “es el sector del ecommerce con más transparencia que hay". En este sentido, Borja Adsuara, experto en derecho y estrategia digital, y exdirector general de Red.es, compartió: "Ojalá otros sectores estuvieran tan controlados y monitorizados como lo está el juego online. Tenemos que reconocer que el canal ha contribuido a normalizar el sector del juego en España".