A través de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, la PGR lideró la destrucción de las slots, que habían sido incautadas en distintos puntos de la ciudad.
“Con esta destrucción se evita la adicción de los menores de edad, quienes son los más propensos a utilizar y hacer un desembolso importante de dinero”, aseguraron oficiales de la Delegación Estatal en Sinaloa.
Según trascendió, la mayoría de las máquinas estaban manipuladas para no entregar premios.