Como la Japanese Diet ya legalizó los juegos de azar, los legisladores japoneses tendrán que diseñar y aprobar otro proyecto de ley para proporcionar las especificaciones necesarias sobre cómo se regulará la industria local. Además, tendrán que seleccionar el número de complejos integrados que se construirán y dónde.
Por su parte, los operadores de las salas de juego serán instados a ayudar a las personas con adicción al juego. Uno de los objetivos de la iniciativa es que las salas de pachinko y los casinos prohíban la presencia de clientes con ludopatía. De hecho, los propios clientes y sus familiares podrán pedir que sean incluidos en la lista de 'prohibidos'.
En el marco del Congreso sobre el Juego de Japón, que se celebró en Tokio la semana pasada, Masahiro Obana, alcalde de la ciudad de Wakayama, dijo: “Podría ser una buena idea si los legisladores consideraran la posibilidad de prohibir el juego de casino a los ciudadanos japoneses”. Los expertos de la industria coinciden en que las declaraciones del alcalde podrían afectar de forma negativa la inversión en los casinos.