El ministro de Comunicaciones de Australia, Mitch Fifield, anunció que no se podrán pasar anuncios de apuestas durante la emisión de eventos deportivos en vivo. La medida, que se extenderá desde cinco minutos antes del juego hasta cinco minutos posteriores, restringirá la publicidad de los juegos de azar en televisión, radio e internet.
“Los medios comerciales necesitan tener fuentes de ingreso, pero al mismo tiempo tenemos que proteger a las familias y los niños", aseguró el funcionario.
Las restricciones serán examinadas por los equipos deportivos y las ligas de Australia, que mantienen diversos acuerdos comerciales de patrocinio con la industria de las apuestas. La Liga Nacional de Rugby, por ejemplo, tiene un contrato de $44 millones de dólares con una empresa que opera agencias de apuestas deportivas.
Según datos de Global Betting & Gaming Consultants, durante 2015 los australianos gastaron 761 dólares per cápita en juegos de azar.