Fueron decomisados 18 equipos e implementos de juego, y detuvieron a seis personas, entre jugadores y personal de la sala de juego.
El local, que funcionaba bajo la pantalla de un centro de servicios informáticos, estaba ubicado en el tercer piso de un edificio de oficinas, sin que existiera señal alguna que lo identificara como tal. Sin embargo, al ingresar al ambiente del salón, de inmediato se podía evidenciar la naturaleza de los servicios del lugar por un letrero en colores llamativos que identificaba: “Ciber Mr. Jack” con imágenes alusivas a un centro de juegos.
En el lugar, los funcionarios de la AJ, encabezados por la directora ejecutiva, Jessica Saravia, y con el apoyo de efectivos policiales, procedieron al precintado de los equipos: 18 computadoras destinadas a diferentes juegos, un servidor y otros muebles. Al momento de la intervención, se encontraban en el lugar cuatro personas en calidad de jugadores y otras dos se identificaron como empleados del local.
En la ciudad de La Paz, desde el inicio de actividades de la AJ, se realizaron 83 operativos de distintas índole, desde la intervención a salas clandestinas de juego hasta el decomiso de máquinas tragamonedas en almacenes de comercio, farmacias, peluquerías y otros. En total, incluyendo el operativo realizado en la víspera, se han decomisado en esta ciudad un total de 800 máquinas. En los últimos cuatro años, la zona sur paceña en donde se han encontrado un mayor número de centros de juego (cinco en total), aunque también fueron intervenidos otros lugares en la zona central, en el barrio de Tembladerani y en la avenida Buenos Aires.
La AJ, según su normativa, iniciará un proceso administrativo a los propietarios de las máquinas aplicando una multa de 5.000 UFVs por cada uno de los equipos, los cuales además deberán ser destruidos de acuerdo a un procedimiento ya establecido. Igualmente, en la vía penal iniciará acciones contra los propietarios del centro clandestino por enriquecimientos ilícito con afectación al Estado.
De acuerdo a la legislación boliviana, las actividades de juego no están prohibidas. Sin embargo, deben ser previamente autorizadas por el organismo regulador.