Crown Resorts obtuvo, en el 2014, una licencia para la construcción y gestión de un complejo integrado con casino en el recinto Barangaroo de Sídney. El proyecto está siendo promocionado como un destinado preferencial para grandes apostadores chinos. Por eso, las instalaciones sólo contarán con juegos de mesa, uno de los pasatiempos favoritos de los clientes VIP de China.
Sin embargo, la ofensiva sobre el juego, iniciada por el presidente chino Xi Jinping, ha afectado negativamente a las operaciones de Crown Resorts y se esperan más efectos negativos en el negocio de las apuestas VIP de la compañía. El otoño pasado, 18 empleados del Crown Resorts, incluyendo a Jason O’Connor, director de los programas VIP del operador en el extranjero, fueron arrestados en China por promocionar de forma ilegal servicios de casino.
El juego de casino está estrictamente prohibido en China y por lo tanto su publicidad y promoción también. Sin embargo, para los representantes de los principales operadores de casinos, se ha convertido en una práctica común enviar equipos al país para promocionar sus servicios no relacionados con el juego y así atraer la atención de clientes potenciales de casino.
Las acciones del Crown Resorts cayeron después de las detenciones del año pasado y se cree que la compañía experimentará más efectos negativos si los miembros del personal arrestados son finalmente condenados. Aunque la jefa de gobierno del estado de Nueva Gales del Sur aclaró que el operador recibió su licencia después de un proceso exhaustivo y por eso, probablemente, el estado no revisará su decisión.