En declaraciones al Mirror, Park asegura que no deberían permitir que gente tan joven juegue a loterías. Asegura que, desde que ganó el premio, es adicta a las compras y no puede encontrar una pareja porque todos van detrás de su dinero.
Admite que ha despilfarrado muchísimo dinero en regalos, viajes y fiestas, y señala que fruto de ese ritmo de vida ahora enfrenta dos denuncias: una por conducir borracha y otra por agredir a un portero de una discoteca.
Además, como en su momento gritó a los cuatro vientos que había ganado un millón de libras, dice que recibe constantes insultos en las redes sociales. La empresa que gestiona las loterías en Reino Unido, Camelot, alega que la edad mínima para los juegos de azar la marca el Parlamento británico y que, en su momento, pusieron a disposición de Jane un experto para ayudarla a manejar su fortuna.