La empresa ganó el concurso público que convocó el entonces Govern de José Ramón Bauzá para abrir un segundo casino en la ciudad pero el Ajuntament la denegó. Por ello, la querella se presentó inicialmente contra el consejo municipal que tomó la decisión aunque la denuncia penal se siguió únicamente contra el funcionario municipal, que fue denunciado por un delito de prevaricación.
Según Gran Casino Balear, Cort rechazó la licencia sin analizar siquiera los informes favorables a dicha concesión. La anterior titular del juzgado no apreció ningún indicio de delito de prevaricación y archivó la denuncia. La empresa recurrió y de hecho, la Fiscalía Anticorrupción apoyaba la decisión del denunciante, porque entendía que existían sospechas de que se había cometido un delito de prevaricación.
Sin embargo, ahora, el titular del juzgado, Manuel Penalva, da la razón a la defensa en contra del criterio del denunciante y del fiscal.