Según explica la Consejería de Economía y Hacienda, en los últimos años se ha producido una evolución negativa en la tasa por máquinas o aparatos automáticos, “cuyo censo ha disminuido un 13,95%, al pasar de 16.905 a 14.546 (de USD 18.039 a 15.521), entre diciembre de 2006 y diciembre de 2015”. En casinos (los hay en León, Salamanca y en Valladolid), la recaudación permaneció constante hasta 2008 e inició entonces una tendencia a la baja “que supuso una disminución del 78,16% desde ese año”. En relación con el bingo, aunque el número de salas ha permanecido prácticamente constante, “el importe de cartones suministrados se ha reducido un 46,09% y la recaudación para todo el periodo en un 75,3%”. Esta tendencia se invirtió en 2015, con un aumento en el importe de cartones suministrados del 18,58%”.
Las máquinas recreativas con premio, de azar, especiales, con premio en especie, etc. tienen cuotas anuales que oscilan entre los 600 y 5.265 euros (USD 640 a 5.618) en la comunidad autónoma. A los casinos se les aplica un tipo de entre el 20% y 55% de la base imposible según los ingresos, con beneficios fiscales que rebajan los tipos más bajos a la mitad si mantienen el empleo. Los bingos también han tenido un régimen más benigno en los últimos seis años en el caso de que hayan mantenido los puestos de trabajo.
En Castilla y León existen 450 empresas dedicadas al sector del juego que emplean a algo más de 2.000 personas, según fuentes del sector. La región tiene 57 salones de juego; 21 bingos; 16.561 bares y cafeterías con máquinas; cuatro empresas autorizadas para apuestas y 15 casas de apuestas.