La Policía adscrita a la Junta de Andalucía es unidad dependiente de la Consejería de Justicia e Interior que tiene entre sus objetivos luchar contra el juego ilegal que se produce en la comunidad autónoma.
Tras las inspecciones a 538 locales, realizadas durante los primeros seis meses del año, se incautaron 13 máquinas recreativas y se levantaron 445 actas de denuncia.
En el conjunto del territorio andaluz, el número de boletos de rifas y cartones de lotería ilegales requisados superó los 45.000. Perder y ganar tras la pantalla.
La lucha contra este fenómeno se intensifica tras una época muy difícil para el juego presencial. Entre 2007 y 2014, según un informe de la Confederación Española de Empresarios del Juego (Cofar), hasta 52.000 máquinas recreativas fueron dadas de baja.
El juego físico, un sector antiguo y asentado en toda España, está sometido a una regulación que muchos empresarios del ramo no dudan en calificar de demasiado estricta.
El juego online es la rama del sector que vive un auge continuado en España, en especial después de que el Gobierno volviese a permitir la publicidad de sitios de juego en televisiones y otros medios de comunicación. Según los últimos informes trimestrales sobre el estado del juego en internet, elaborados por la Dirección General de Ordenación del Juego, dependiente del Ministerio de Hacienda, durante los primeros seis meses del año se han jugado en el país un total de 5.393,83 millones de euros (USD 6.108 millones), prácticamente un 2% del PIB nacional. Destaca en especial el dato del número de jugadores activos, que al cierre de junio había alcanzado los 604.392 al mes.
También hay diferencias entre el juego presencial y el virtual en relación a qué se prefiere jugar en uno y otro. En el mercado de internet en España no abundan tanto las loterías o rifas, centro de atención de la unidad policial adscrita a la Junta. Tras la pantalla, quienes juegan prefieren apostar al deporte (el 49,43% de ellos), aunque también tienen éxito los casinos (36,11%) y el póquer ‘online’ (13,78%). Al bingo sólo jugaron un 0,62% del total. Aún menos eligieron otros concursos: el 0,06%.