El pago del impuesto se concretó a partir del decreto 743, del presidente Mauricio Macri, que estableció que la jurisdicción del juego corresponde a la Ciudad. La norma creó una comisión integrada por Lotería Nacional y por el Instituto del Juego porteño, que debía normalizar la situación de ambas salas en un plazo de 120 días hábiles.
Durante ese proceso, Lotería Nacional intimó al casino y al Hipódromo a pagar los tributos porteños como condición para poder seguir funcionando.
Además, el cambio de jurisdicción permite por primera vez a la Ciudad convertirse en autoridad de control y manejar las habilitaciones internas de las dos salas de juego (higiene, bromatología, seguridad).
El hecho de que el casino y el Hipódromo hayan comenzado a tributar ingresos brutos no cancela la demanda por más de $ 3000 millones que la Ciudad mantiene con ambos por los impuestos correspondientes al período que va desde 2003 a mayo de este año.