Varias propuestas, algunas de las cuales limitan la operación de juegos de azar en los estados distantes de los principales centros urbanos, se tramitan en una comisión especial de la Cámara de Diputados.
Según Rodrigo Maia (DEM-RJ) es posible que el proyecto se discuta en el pleno de la Cámara a fin de año. Sin embargo, resaltó que no permitirá que la propuesta derive en una “liberación total” del juego. Así lo manifestó en una entrevista concedida a G1, el portal de noticias de Globo.
“Después de los Juegos Olímpicos, en Río de Janeiro habrá una gran cantidad de espacio disponible que tendrá que ser organizado de tal manera que no quede capacidad hotelera sin uso. El interés del inversor extranjero está principalmente en Río de Janeiro y San Pablo. Hay que decir la verdad. Es un sector que puede generar una gran cantidad de ingresos para el gobierno”, expresó.
“Siempre se piensa en el emblema de Estados Unidos, Las Vegas, pero Brasil no es Estados Unidos. Debemos trabajar con nuestra realidad. Necesitamos generar inversión. Si se espera que se desarrollen algunas ciudades, se corre el riesgo de que todo quede en buenas intenciones. Creo que en Río de Janeiro puede haber un casino y en San Pablo dos, pero con regulación”, indicó.
“No queremos que haya un bingo en cada esquina. Queremos sumar el juego a la industria del entretenimiento y atraer inversiones para nuestras ciudades. Si de la comisión surge un proyecto que avance en la dirección de captar inversión, sobre todo extranjera, y que establezca castigos, voy a darle mi apoyo”, señaló.