El proyecto, que ya lleva varios años en discusión, conseguiría la aprobación inicial por parte de la Comisión de Urbanismo de Tarragona. Comenzó en el 2010, cuando el Govern y la comunidad de Madrid se disputaban la instalación de Eurovegas en el Estado, proyecto que finalmente acabó descartándose. Y luego sufrió varios traspiés, como el rediseño solicitado por la Generalitat, que terminó buscando nuevos inversores.
Aunque desde sus comienzos el megaproyecto tenía como atractivo principal los casinos, el nuevo proyecto redujo su espacio para las salas de apuestas, destinando una mayor porción al uso residencial y comercial.
El proyecto se presentará por la mañana ante el consorcio que se constituyó hace dos décadas, cuando se instaló Port Aventura, y que aglutina al Govern y los ayuntamientos de Salou y Vila-Seca. Y, por la tarde, el plan se aprobará inicialmente por parte de la Comisión de Urbanismo de Tarragona, y luego se abrirá el plazo para presentar alegaciones. Desde el Govern estiman que la aprobación definitiva podría tener lugar en noviembre.