La FENAJU asegura que la iniciativa es “privatizadora porque permitirá aumentar el ingreso a nuestro país de empresas extranjeras radicadas en paraísos fiscales”. Sin embargo, evaluó como positiva la jornada de reflexión sobre Juegos de Azar, Políticas y Problemáticas, que se realizó en el Palacio Legislativo.
Los trabajadores anunciaron que seguirán adelante “sensibilizando a la sociedad y a los poderes del Estado” sobre el peligro que significará para Uruguay la aprobación del proyecto de Ley del Ministerio de Economía y Finanzas, a través del cual se legalizan los juegos online.
El proyecto tiene el “condimento” que fue inspirado en el 2005 por el entonces director de Casino, Juan Carlos Bengoa, luego procesado con prisión por “tres delitos de conjunción del interés personal y del público, un delito continuado de fraude y un delito de concusión”.
Para los trabajadores del juego, el Parlamento “no puede perder la potestad de ser el organismo que regule el ingreso de nuevos juegos como representante exclusivo de la sociedad”, y desde el Gobierno “no se debe olvidar el principio rector de nuestro país de que los juegos de azar son ilegales, salvo Ley que los autorice”.
Empresas extranjeras
Desde la FENAJU y con el apoyo de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) y el PIT-CNT se alertó que empresarios extranjeros del juego “no podrán ser regulados”, y que el proyecto del Gobierno es “privatizador porque permitirá aumentar en forma considerable el ingreso a nuestro país de empresas extranjeras radicadas en paraísos fiscales”.
“Uruguay no puede perder la grifa de 130 años de historia en esta materia, donde la seriedad y la transparencia en la regulación de juegos de azar ha sido y es destacada siempre a nivel internacional”, asegura el gremio.
El presidente de FENAJU, Leonel Revelese, remarcó que la preocupación se genera, además, “en momentos que el gobierno discute un ajuste fiscal”.
Alertó que los trabajadores denuncian que de aprobarse una Ley que está a estudio en el Parlamento “los empresarios extranjeros podrán ganar millones de millones de dólares que no podrán ser regulados y controlados por las autoridades económicas, tal como lo establece nuestra historia jurídica”.
Asimismo, indicó que los juegos de azar “deben ser regulados y explotados por el Estado”, porque que es “la única manera en que las ganancias que aquí se generan, aquí se queden”.