Edición Latinoamérica
25 de Octubre de 2020

Entrevista a Magnho Jose Santos de Souza, presidente del Instituto Brasileño de Juego Legal

“Creemos que Brasil debe legalizar todas las formas de juego que se practican actualmente”

“Creemos que Brasil debe legalizar todas las formas de juego que se practican actualmente”
Con el Brasilian Gaming Congress en el horizonte, Santos de Souza analiza el panorama de la industria del juego en Brasil.
Brasil | 03/05/2016

Con el Brasilian Gaming Congress en el horizonte, Santos de Souza analiza el panorama de la industria del juego en Brasil.

&

iquest;Cuál es el rol del Instituto Brasileño de Juego Legal (IJL) en la lucha por legalizar el juego en Brasil?
El IJL, entidad que me honra presidir, es una organización no gubernamental que aboga por la legalización del juego. Actualmente, no estamos solos en esta lucha. Varios organismos sociales y políticos, así como otras entidades, también están trabajando para que este sector sea legalizado y regulado por el Estado.

Uno de los logros del IJL ha sido producir y publicar estudios económicos fiables sobre el movimiento general de apuestas “clandestinas” o “juego tolerado”, y el potencial de crear un marco regulador para los juegos de azar legales, proporcionando así un nuevo escenario para Congreso Nacional y el Ejecutivo. Este momento revolucionario ha significado un cambio de paradigma en el proceso de legalización de este sector.

"Es necesario legalizar y regular el juego en lugar de prohibirlo porque la prohibición conduce a los juegos ilegales y lo ilegal lleva a la corrupción".

¿Por qué es el momento oportuno para regular el juego en Brasil?
Más allá de los países musulmanes, Brasil debe ser el país que ha prohibido los juegos de azar por más tiempo. En octubre, se cumplirán 75 años de la aprobación de la Ley de las Contravenciones Penales que prohíbe el “jogo do bicho” (“juego del animal”), y el 30 de abril se cumplieron 70 años desde que se prohibieron los casinos.

Esta prohibición no cambió la escena del juego en Brasil, donde las apuestas ilegales facturan más de 19.900 millones de reales por año, según un estudio llevado a cabo por el Boletim de Notícias Lotéricas (BNL) en colaboración con el IJL, mientras que el juego legal genera 14.200 millones de reales. En otras palabras, por cada 3 reales que se apuestan en Brasil sólo 1 real se destina al juego oficial legal. Además de lo que se recaudaría en impuestos y de la inversión extranjera, los 450.000 puestos de trabajo vinculados al “jogo do bicho” ganarían inmediatamente estatus legal y se crearían al menos otros 150.000 puestos en otros tipos de juegos de azar. Es decir, el Estado y la sociedad sólo ganan con la legalización.

¿En qué etapa de la legalización se encuentran? ¿Cuándo prevén que finalice el proceso?
El PLS2 186/2014 ha sido aprobado por la Comisión Especial de Desarrollo Nacional (CEDN) del Senado. Este proyecto legaliza los casinos (considerados como complejos integrales de ocio land-based y online), bingo (presencial, online y video bingo), juegos electrónicos y el “jogo do bicho”.

Diputados también está analizando y resumiendo los principales proyectos para legalizar todo tipo de juegos a través de la Comisión Especial para el Marco Regulatorio del Juego en Brasil. La mencionada comisión se encuentra en la etapa final de las audiencias públicas con varios sectores de la sociedad.

Como cada programa de la votación se determina según la carga de trabajo de cada órgano legislativo, es difícil predecir una fecha. En el Senado, lo único que falta es la votación del pleno. En Diputados, aún estamos a la espera de la presentación, discusión y votación del informe con la sustitución del miembro del Congreso Guilherme Mussi, y la posterior votación en el pleno.

En medio de todo este proceso, explotó una gran crisis política en Brasil que culminó con la propuesta del juicio político y posible destitución de Dilma Rousseff.

¿Cuáles son los principales desafíos que identifican? ¿Cómo podrían resolverse?
Como defensores de la propuesta, nos hemos enfrentado a muchos retos y sabemos que quedan más por venir. La legalización del juego en este país depende del Congreso Nacional, y para tener éxito seguiremos intentando que cada parlamentario tome conciencia de las ventajas y la necesidad de crear un marco regulatorio para el sector.

Además, creemos que Brasil debe legalizar todas las formas de juego que se practican actualmente. Es decir, el Congreso debería legalizar la totalidad de la demanda existente en nuestra sociedad.

Otro desafío importante será definir el modelo de autorización para la ejecución de los diversos tipos de operación de juego, poniendo a los operadores nacionales e internacionales en igualdad de condiciones y garantizando la seguridad jurídica de los inversores.

"Debemos tener en cuenta que el BGC ha jugado un papel importante en el proceso de legalización de los juegos de azar en este país".

¿Cómo están encarando los legisladores la tarea de comprender y aprender sobre la industria con el fin de asegurarse de que se están tomando las decisiones correctas?
El texto del Senado está prácticamente finalizado y listo para su votación en el pleno. Diputados optó por otra estrategia. Sin embargo, ha celebrado 15 reuniones y nueve audiencias públicas para escuchar a 23 oradores, entre ellos expertos técnicos y autoridades nacionales e internacionales. Por otra parte, miembros de la Cámara están estudiando el tema y visitando muchos mercados de juego legalizados para aprender las mejores prácticas. Al ser uno de los últimos mercados en regular la actividad, Brasil podrá sacar el máximo provecho de las mejores prácticas observadas en otros países y evitar errores.

Quien observa la situación política de Brasil desde afuera tiene la impresión de que el proceso de regulación puede retrasarse debido al avance del impeachment. ¿Qué opina?
Inicialmente, entendimos que el plazo para considerar las propuestas de legalización en el Congreso Nacional estaba comprometida por el juicio político contra la presidente. El Congreso Nacional está centrando toda su atención en ese procedimiento. Pero también creemos que este ambiente político se resolverá en los próximos meses. Independientemente del resultado final, inmediatamente después de la votación de la destitución, la creación de un marco regulador para el juego estará de nuevo en el orden del día de la legislatura. Por otra parte, la iniciativa de legalización proviene del Congreso Nacional y no el Ejecutivo, por lo que el proceso continuará sin importar el resultado del juicio político.

"Más allá de los países musulmanes, Brasil debe ser el país que ha prohibido los juegos de azar por más tiempo".

Usted asistirá al Brasilian Gaming Congress (BGC) en Brasilia. ¿Cuáles son sus expectativas? ¿Qué le gustaría llevarse de este evento y a quién le gustaría encontrar allí?
Sin duda, diremos presente. Debemos tener en cuenta que el BGC ha jugado un papel importante en el proceso de legalización de los juegos de azar en este país. Con la primera edición de este evento realmente se inició el lobby a favor del juego, tanto en el Congreso como en el Ejecutivo. Creemos que lo más importante en esta segunda edición es seguir aprendiendo cuáles son las mejores prácticas y cómo otros países se han ocupado de la transición de "clandestino" o "tolerado" al juego legalizado y regulado.

¿Los defensores (de este proyecto de ley) han tenido problemas con quienes se oponen a la legalización del juego en este país?
Enfrentamos problemas con quienes se oponen a la legalización y creen que los juegos de azar llegarán a Brasil con su legalización. Algunas figuras políticas y una pequeña parte de los medios de comunicación que quieren que se mantenga la prohibición están inmersos en la falacia de que la ejecución de una operación de juegos de azar es un medio clásico para lavar dinero.

Sin embargo, según las palabras de un amigo sabio que prefiere permanecer en el anonimato, cuando se trata de juegos de azar sólo tenemos dos opciones: legal o ilegal. La opción "sin juegos de azar" es un imposible, ya que más de 20 millones de brasileños juegan al “jogo do bicho”. Brasil tiene que crecer y hacer frente a la cuestión del juego de manera pragmática, sin involucrar cuestiones de orden moral o religioso.

Es necesario legalizar y regular el juego en lugar de prohibirlo porque la prohibición conduce a los juegos ilegales y lo ilegal lleva a la corrupción. Además, con el juego legal el Estado y la sociedad ganan.

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me gusta
    %
    0 votos
  • No lo he pensado
    %
    0 votos
  • No me gusta
    %
    0 votos
Deje un comentario
Suscripción al Newsletter
Suscríbete para recibir las últimas novedades
Ingrese una cuenta de email válida
Complete el captcha
Muchas gracias por haberte registrado a nuestro newsletter.
Seguinos en Facebook