En la sede del Club del Instituto y ante representantes de 47 agencias de la capital, Candelaria y Garupá, Torres sostuvo que la evolución tecnológica es tan veloz que “nos pone en la disyuntiva de subirnos y adecuarnos a ella, o quedarnos, y en algún momento, desaparecer. Más allá que las adecuaciones requieren cambios, que muchas veces cuestan”.
“Creo que el juego, en la forma tradicional que conocemos, sufrirá grandes transformaciones en el corto plazo. Uno puede darse cuenta con la evolución del teléfono celular, desde hace cinco años a esta parte. En breve todos los juegos van a pasar por Internet. Desaparecerán las salas de slots, los casinos tradicionales. Esto ya ocurrió en numerosos países de Europa. A medida que se vaya achicando la demanda del juego tradicional, aumentará en forma exponencial la demanda por Internet”, explicó.
Manifestó que “en este caso el ente regulador tiene la obligación de ser eficiente. Pero la gran disyuntiva que se presenta a todo tipo de empresa es si opta por la eficiencia purista, exclusivamente, dejando de lado el crecimiento social. Al momento de tomar decisiones, sería muy fácil decir apostemos todo a Internet dejando de lado, por ejemplo, a la Red de Ventas. Es la gran disyuntiva que tiene el mundo. Mucha gente, más en esta época, plantea que la eficiencia purista es el camino”.
Confió que desde el IPLyC SE “siempre pensamos que la incorporación de la tecnología tiene que servir para avanzar, para mejorar la recaudación, pero también para mantener toda nuestra estructura de ventas, humana, para que también mejore sus ingresos y tratar de lograr este equilibrio. Por eso planteamos, aceptar este desafío que nos plantea la evolución de la tecnología pero teniendo en cuenta, fundamentalmente, que nadie pague los platos de esta evolución tecnológica, dejando a gente fuera del sistema”.
Insistió con que “para nosotros, ustedes son esenciales. Es lo que tenemos que entender, y buscar todas las formas de ir incorporándolos a la evolución tecnológica. Apostemos a la regulación del juego estatal, apostemos a que podemos ser capaces de ser tan eficientes como los privados pero fundamentalmente teniendo en cuenta todo el aspecto social. Este es el gran desafío”.