Los ministros de la Cuarta Sala desestimaron la denuncia en cuanto a la ilegalidad y arbitrariedad del voto de los consejeros, que cuestionaron el proyecto de Boldt, al estimar que contraviene los lineamientos estratégicos de promoción de vida saludable y promoción de hábitos de vida saludable de la Estrategia Regional, por ubicarse contiguo a un centro de estudios superiores.
Los recurrentes buscaban repetir, por cuarta vez, la votación; luego que otros recursos de protección sí fueran acogidos por la justicia, dejando en una mejor condición frente a la decisión final de la Superintendencia de Casinos y Juegos el proyecto que impulsa su contrincante en el proceso, el grupo Marina del Sol.
Lo más probable es que Boldt-Peralada apele la sentencia a la Corte Suprema, e intente allí que los consejeros del Bío Bío repitan la votación en el caso de los proyectos de casino para Chillán, ambos con una inversión cercana a los 50 millones de dólares.