La diputada cree que así se ahorrarán la discrepancia con Junts pel Sí, que podría acabar con una división en el Parlament.
"El equilibrio es tan débil y estamos en una legislatura que es una anomalía democrática (quiero decir, no es normal que CDC pacte con la CUP) que no hay que sacar adelante este tipo de proyectos. Esperamos a las elecciones constituyentes y que el gobierno que salga de allí que haga lo que quiera. Ahora no es el momento. El trabajo es otro", ha indicado la legisladora en declaraciones a El món a RAC1, según refleja el sitio e-noticies.
Boya mantiene que si los hacen votar, su posición es clara: no quieren oír hablar de un proyecto basado en el juego y la especulación urbanística. También cree que sería bueno cerrar este tema en los próximos dieciocho meses. Si no es así, no tienen ningún problema en llevar la contraria a Juntos por Sí, aunque el pacto de estabilidad, y menos en un tema donde todos los de la CUP están de acuerdo.
"La CUP no está absorbida por JxS. Sería un error", ha advertido, además de considerar que el proyecto está mal planteado desde el principio. "Hagamos entre todos. Hacemos unos debates para saber por dónde lo podemos tirar. Aquí se nos ha impuesto un modelo". "BCN World, como Aguas Ter-Llobregat, se pusieron sobre la mesa de la negociación del acuerdo con JxS pero no figuran en el documento final", ha recordado.