Como consecuencia de esta demora, debieron suspender todas las actividades, aunque realizan el esfuerzo por mantener la pista. Desde el gobierno de Daniel Scioli les informaron, lisa y llanamente, que “deben esperar porque no hay plata”.
El subsidio que reciben los hipódromos de la provincia de Buenos Aires está normado por la Ley 13.253, que destina un porcentaje de la recaudación de los casinos y bingos del territorio bonaerense al desarrollo de la industria del turf, a partir de la premisa de que brinda trabajo a gran cantidad de familias.
En la actualidad, además de Tandil, los circos de carreras de Azul y Dolores también están sufriendo por los atrasos en la entrega de los subsidios que permiten mantener la infraestructura, pero también pagar los premios de las carreras y los incentivos a los distintos trabajadores del turf.
De acuerdo a información que circula en el ámbito del hipismo, en la última carrera que se organizó en Dolores no se pagaron los premios aunque las dos competencias fueron oficiales y se emitieron por simulcasting.
El gerente del Hipódromo de Tandil S.A., Jorge Palazzo, confirmó la problemática: “El subsidio no se cobra desde el mes de septiembre, venció el tercer mes que nos deben”, y manifestó que nos dicen que “hay que esperar, que no hay dinero. La actividad principal es la hípica, que son las carreras, y se estaba construyendo la escuela de equinoterapia y la escuela de jockeys aprendices dejó de funcionar esta semana porque no se pueden soportar los gastos”.