Cristina Arango Olaya, presidente de Coljuegos, afirmó que gracias al trabajo en equipo con las autoridades en Medellín y Cali, se logró este importante “golpe” a la ilegalidad en dichas ciudades. Sin embargo, manifiesta su preocupación sobre la predominación de juegos ilegales y espera contar con el apoyo de las autoridades competentes en cada región para combatir este flagelo que afecta los recursos para la salud de los colombianos.
Cerca de 100.000 millones de pesos deja de percibir la salud en el país anualmente por los juegos ilegales de suerte y azar.
En Medellín, los establecimientos detectados con operación ilegal de máquinas tragamonedas se encontraban ubicados en los alrededores de la Estación Alpujarra y en barrio El Palo.
En la ciudad de Cali, estaban ubicados en los barrios La Floresta, Ciudad Córdoba, El Vallado y Antonio Nariño.
Los implicados en esta operación ilegal serán sancionados con 51 millones de pesos por cada máquina electrónica tragamoneda retirada y serán denunciados penalmente en donde pueden enfrentar prisión de seis a ocho años.