De hecho, si la cantidad se repartiese entre los casi 85.000 habitantes que dan forma al último padrón municipal se traduciría en un desembolso de 425 euros per cápita (465 dólares), un valor que pone a los ceutíes a la cabeza del país.
El dinero, según el balance del Ministerio del Interior, se lo reparten en Ceuta los sorteos que controla el Estado, los cupones que emite la ONCE o los bingos repartidos por la ciudad, pero el dato final lo engordan también las más de 200 máquinas tragamonedas o el Casino, uno de los 46 que al cierre de 2014 tenía censados el Gobierno.
Los canales más tradicionales para intentar ingresar en las listas de millonarios son, por su historia centenaria, las Loterías y Apuestas del Estado. En la Lotería Nacional, ya sea por el tirón de Navidad o en cualquiera de las citas semanales, invirtieron el año pasado los ceutíes 2.320.000 euros (2.542.844 dólares).
Por otro lado, los cartones vendidos en los diez bingos que pueblan la ciudad y las 227 máquinas tragamonedas recaudaron en conjunto casi 21.000.000 de euros (23,014.437 dólares), casi a partes iguales de algo más de diez millones.
El negocio de estas últimas fue tan pujante en 2012 y 2013 que su presencia en bares y otros establecimientos se disparó, según los datos del Ministerio del Interior, un contundente 40%.
La última pata que sustenta el negocio es el Casino de Ceuta. La Memoria de 2014 estima que por sus mesas se movieron ese año 2.470.0000 de euros (2.706.809 dólares), mientras que sus máquinas se tragaron otros 430.000 (471.142 dólares) . Ambas parcelas arrojan crecimientos superiores al 10% anual.