Licenciado en Ciencias Políticas y maestro en Administración Militar para la Seguridad y la Defensa Nacional, el espinoso tema de las casas de juego, con su larga cauda de corrupción, no está ni ha estado entre los temas que domina Luis Felipe Cangas. Y por ello ha echado mano de sus subordinados operativos, pero es tal el desorden al que ha llevado a la Dirección de Juegos y Sorteos -según denuncia de los propios empleados- que esos mandos operativos decidieron renunciar en una verdadera desbandada.
Al menos tres de esos mandos operativos le entregaron su renuncia con fecha del 31 de julio. Se trata de gente con conocimiento del tema que asegura estar “atada de manos” ante el desorden y la parálisis en la dependencia. Entre ellos están directores adjuntos y de área, como Alejandra Guerra, Ernesto Lara Pérez y Marcos García Hernández. Si les aceptan la renuncia, se vislumbra el caos total.
Entre los permisionarios de casas de juego hay preocupación, pues en el escritorio de Cangas hay por lo menos 20 autorizaciones pendientes, lo que incide en sus planes de negocios, según fuentes del Hipódromo, Codere y Caliente.
Cangas tiene la encomienda directa del secretario Osorio Chong de frenar la proliferación de máquinas tragamonedas, sin que hasta ahora se sepan los resultados alcanzados. Ya ni hablar del plan de depuración de casinos y de la documentación y castigo de las irregularidades cometidas en el área por las administraciones panistas, que dejó inconclusos la hoy diputada electa González Salas.