Durante dos años ocupó el cargo de gerente de Operaciones del Cipriani, que posteriormente fue vendido y cambió de nombre a Mantra.
¿Quiénes compraron el Mantra Resort & Casino y cuál es su rol?
Un grupo inversor conformado por dos especialistas. Uno es Casinos del Litoral proveniente de Argentina. El otro es un grupo inversor europeo, Brooke Avenue, del Reino Unido, que llega a Uruguay y con la compra de este hotel incursiona en el rubro hotelería.
El directorio de este grupo está conformado por tres uruguayos: Pablo Sitjar, Álvaro Galeano y Francisco Reyes. Mi función es encaminar la empresa como el grupo quiere.
Vamos a darle una dirección mucho más agresiva en materia de marketing. Los inversores están pensando en una marca europea para la gastronomía, sobre todo en lo que hace a eventos en el parador de la playa. La marca sería Bagattelle, está en Saint Tropez, en Saint Barth y hace fiestas privadas en San Pablo. Es una marca de elite que convoca público de alto nivel adquisitivo.
¿Por qué se generaron despidos? ¿Se van a reemplazar esos puestos?
Fueron previos a mi llegada; fue una decisión del grupo inversor. Como respuesta a la contingencia del descenso cuantitativo y cualitativo del turismo, decidieron apostar por gente de su confianza.
Está previsto que de los 65 que salieron se reponga en el corto plazo los mandos superiores que son cuatro o cinco, y en la temporada sí se va a tomar personal en las distintas áreas. Incluso con la llegada de Bagatelle van a ser más empleados que lo que el hotel acostumbraba. Estamos direccionando el hotel, armando el equipo de trabajo y aprovechando la temporada baja para capacitar a la gente que quedó, que es mucha y muy buena.
¿Cuáles son los planes para atraer público?
El primer objetivo es superar la temporada baja. Gracias al expertise de MHM, vamos a ir potenciando las ventas por internet desde los canales de venta y desde las agencias de viajes online. Sumaremos ofertas y tarifas. Hoy toda la venta pasa por internet porque incluso la venta directa se hace por la web. La página web no está adaptada a los dispositivos móviles y esto ya lo estamos mejorando.
Estamos muy confiados que con la nueva tecnología vamos a tener una performance mejor de la que se tuvo. Evidentemente, durante muchos años venía dando perdidas pero estamos confiados que podemos revertir esa situación porque el hotel tiene un producto muy bueno. En la temporada alta la demanda está. Hay que embocarle con el pricing porque hasta hace dos o tres años la gente se quedaba siete o hasta 10 noches y hoy eso cambió. Entonces hay que apuntar a la logística, con qué anticipación vendemos, a qué público en cada época de la temporada.
Vamos a intensificar los contactos con agencias de viajes de San Pablo y de Porto Alegre. El primero porque tiene el público más alto de Brasil y de Porto Alegre, porque es un mercado que hay que explotar más porque no depende de la conexión área, sino que se puede ir en auto.
¿Hay planes de reforma?
El hotel está en muy buenas condiciones, teniendo en cuenta que abrió hace unos 11 años. Tiene un muy buen nivel de mantenimiento, lo cual es un plus porque se puede vender perfectamente. No hay que cerrarlo ni va a cerrar en ningún momento. En consecuencia, salvo que se hagan obras de remodelación, que sería en un futuro, hoy van a ser más que nada obras de decoración y amueblamiento.
En un futuro tal vez hagamos una ampliación, las posibilidades están porque el hotel está en un lugar bastante amplio. Lo bueno es que el hotel no va a cerrar en todo el año y nos vamos a preparar para tener la mejor temporada posible.
Esto lo hicimos con el apoyo de los trabajadores del hotel, a pesar que tuvimos que hacer despidos, nos apoyaron desde el primer momento porque entendían que la coyuntura que se está dando es muy difícil y que la compra por parte del grupo inversor les iba a garantizar la fuente de trabajo. Yo me precio de trabajar junto a los empleados con normas claras, con incentivos, con capacitación, en un diálogo de ida y vuelta.