El funcionamiento era muy sencillo para los usuarios. Bastaba con entrar en la biblioteca e insertar el enlace de alguno de los juegos en la red social.
Se cree que la desactivación viene determinada porque la propia interacción iría contra una de las normas de la plataforma.
“No se pueden construir experiencias interactivas dentro del vídeo o reproductor de audio no relacionado con el contenido del panel del jugador como las siguientes: compras, juegos de azar, encuestas, mensajería o entrada de datos”.