El acuerdo, suscripto por el funcionario con Ariel Fassione, secretario Gremial del Sindicato de Juego, y Humberto Ballhrost (Utghra) destaca que la medida se fundamenta en la voluntad del gobierno de no causar perjuicios en los puestos de trabajo, hasta tanto los organismos involucrados en el diferendo puedan encontrar una solución definitiva.
De esta manera, se puso fin a la toma del organismo por parte de los trabajadores de los bingos porteños que ocuparon la sede del instituto reclamando esa medida.
“Venimos al Instituto a pedir explicaciones, pero nos dijeron que no había nadie, entonces los compañeros resolvieron tomar el organismo”, explicaba este mediodía el secretario gremial de Aleara, Ariel Fassione.
Fassione explicó que previamente encabezó una marcha al edificio de la Lotería Nacional, donde fue recibido por las autoridades, quienes les plantearon que ellos “no tienen ningún problema, pero que no quieren renovar por sí solos, necesitan el aval de la Ciudad”.
La policía comenzó a clausurar los cinco bingos que funcionaban en la Ciudad de Buenos Aires, al vencer ayer la licitación de los operadores. Se trata de las salas ubicadas en la peatonal Lavalle y las que se encuentran en los barrios de Belgrano, Caballito, Congreso y Flores.
Según informaron trabajadores de esos establecimientos, los viejos operadores resolvieron continuar con el funcionamiento de las salas hasta que la policía comenzó con las clausuras.
Con el cierre de los bingos de la Ciudad quedarían en la calle 300 trabajadores nucleados en Aleara y otros 150 pertenecientes al gremio gastronómico.
Empleados de ambos sindicatos marcharon desde la sede que Aleara posee en la calle Alsina 970 hasta el edificio de la Lotería Nacional de la calle Santiago del Estero 126, donde fueron recibidos por las autoridades.
Desde allí se dirigieron luego hasta el Instituto del Juego de la Ciudad de la avenida Roque Sáenz Peña 938, donde finalmente y al no ser recibidos por ninguna autoridad resolvieron tomar el organismo.
Los trabajadores plantean que se haga un nuevo llamado a licitación de las salas de juego o se le otorgue una prórroga a los actuales operadores para que estos establecimientos sigan funcionando.
“Así que básicamente los compañeros se quedan sin trabajo, y están esperando que vengan Mauricio Macri, Gabriela Michetti y Rodríguez Larreta a explicarles qué van a hacer con 450 familias”, dijo Fassione ya en la toma del Instituto del Juego y Apuestas de la Ciudad.