Estos lugares destinados a los juegos de azar operaban clandestinamente en el Centro Comercial Concresa del municipio Baruta, estado Miranda, y en La Candelaria, municipio Libertador del Distrito Capital.
Esta destrucción se realizó en la Siderúrgica Nacional de Venezuela que opera en Guarenas, estado Miranda, y fue autorizada por los Tribunales 3º y 16º de Control del área metropolitana de Caracas, según los lineamientos tipificados en la Ley para el Control de Casinos, Salas de Bingos y Máquinas Traganíqueles.
El acto contó con la presencia de la fiscal superior del estado Miranda, Nora Echavez; los fiscales 83º nacional y 25º de Miranda, con competencias en materias contra la legitimación de capitales, delitos financieros y económicos; y contra la corrupción, Alberto Rodríguez y Henry Contreras, respectivamente.
Además, asistieron funcionarios de la Comisión Nacional de Casinos, Salas de Bingos, y Máquinas Tragamonedas, autoridades de las alcaldías de Zamora y Plaza, y miembros de Protección Civil.
El material obtenido de la destrucción de las mencionadas máquinas será utilizado para la elaboración de cabillas empleadas en la Gran Misión Vivienda Venezuela.