Esta cantidad corresponde a las denominadas “fichas huérfanas” las cuales, como su nombre indica, carecen de dueño al haberse extraviado en las diferentes salas o bien fueron olvidadas por los jugadores sobre las mesas de juego por lo que no pasaron por la caja del Casino para canjearlas por el dinero correspondiente.
La dirección de juego registra todos los movimientos en el denominado libro de “fichas huérfanas” en el que se hace constar el lugar, la fecha y la hora exacta en la que se recogió cada una de estas piezas, además de su importe.
El “Reglamento de Casinos de Juego”, en su artículo 43.4, establece que las cantidades procedentes de las “fichas huérfanas” deben ser entregadas al ayuntamiento de la localidad, en este caso Torrelodones.
La misma norma obliga a los consistorios a destinar el dinero que reciben en concepto de “fichas huérfanas” al final de cada ejercicio a fines sociales.
De ahí que los 9.682 euros recibidos serán destinados a la financiación de distintos programas de ayuda social desarrollados por la concejalía de Servicios Sociales.
La gente pierde cada vez menos fichas
La crisis que afectó entre otros al sector del juego, parece notarse también en la cantidad de fichas huérfanas. La cifra obtenida este año no llega a la cuarta parte de la obtenida cinco años atrás, cuando se alcanzaron prácticamente 40.000 euros (42.150 dólares). En años anteriores la cifra incluso llegó a superar los 50.000 euros (52.700 dólares).