El problema principal es que apenas llegan a recaudar los 950 euros (1.074 dólares) por máquina que deben pagar cada 3 meses en impuestos. Pero la crisis también llegó a la Generalitat de Cataluña, que recauda un 6% menos en impuestos del juego.
En el 2014 se recaudaron 133.000.000 de euros (150.533.000 dólares), 7.500.000 euros (8.489.000 dólares) menos que hace cuatro años. Aparte de esta crisis, el descenso en la recaudación se debe al aumento del juego on-line.