Ariel Vicente y Carlos Moreira, miembros de la Unidad de Investigación y Desarrollo de Ingeniería Civil de la UNLP, confirmaron que su relevamiento recién será girado al Instituto de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires a fines de la semana que viene.
Los ingenieros aclararon que tomaron “algunas muestras de la estructura y sacaremos algunos testigos del hormigón que sostiene todas las aperturas de la armadura, para comprobar su estado y determinar cómo están de acuerdo a lo especificado en los planos del edificio”.
Los profesionales reconocieron que “el deterioro es más de la fachada, de estética y de las ventanas. De la estructura no se puede decir nada hasta tanto hagamos los respectivos muestras y evaluación. los ensayos son durables y otros de resistencia”.
Si los análisis pertinentes del hormigón determinan que la estructura no es peligrosa mientras permanece apuntalada, Lotería decidiría la rehabilitación inmediata de la sala de juego aunque las obras de refuerzo interior, consistente en la construcción de dos vigas y otras tantas columnas, demanden unos dos meses de trabajo.
La refacción se otorgará por licitación y se estima que demandará un costo de unos 300.000 pesos, a solventar por el municipio. Además, se estima que la inauguración llegará en otoño y el dato no es menor, ya que será el primer verano sin apuestas desde la inauguración de la sala de juegos en 1973.