Frente a esto, el promotor solicitó la certificación acreditativa del silencio administrativo, ya que transcurridos los dos meses establecidos por ley, el Ayuntamiento de Palma no respondió a la solicitud de licencia. Incluso días después de que la coalición MÉS denunciara que se estaban realizando obras, la Gerencia de Urbanismo no envió a nadie para que inspeccione.
El 16 de diciembre, el Ayuntamiento le solicitó al promotor que le permitiese acceder al Casino y dos días después le notificó una inspección de obras, que no se realizó hasta el 9 de enero. El 16 de enero, el celador emitió un informe en el que comunicaba que los trabajos realizados excedían a los de la reforma, para lo que sí se le había concedido licencia. Tres días después, la Gerencia de Urbanismo le denegó la licencia y ordenó parar las obras.
La Policía Local le notificó este jueves al Casino Teatro Balear la orden de paralizar las obras. Ahora el promotor tiene 15 días para presentar alegaciones y hasta que no se resuelvan el Consistorio no podrá paralizarlas. La prórroga para terminar el Casino termina el 28 de mayo, aunque el promotor espera que las instalaciones estén en marcha antes.