¿Cuáles son las principales dificultades que experimentó la industria del juego argentina en este 2014? ¿Cuál es su visión en su doble rol como reguladores y operadores?
Creo que hubo un conjunto de factores que afectaron a la industria, pero que no han sido preponderantes al momento del balance general del año. Entre ellos podemos mencionar los inconvenientes para importar máquinas, el crecimiento de los costos fijos y las amenazas que genera el crecimiento del juego no oficial por diversas vías. A esto habría que sumarle el problema de la comunicación dentro del sector. Son constantes las embestidas con información incorrecta y no extraída por las vías correspondientes. Pero sobre este último aspecto se ha comenzado a trabajar muy fuerte desde la Asociación de Loterías, Quinielas y Casinos Estatales de Argentina (ALEA), con el objetivo de que se conozca en detalle el potencial de la industria y el verdadero rol de los entes reguladores.
¿Qué área de negocio tuvo un mejor rendimiento: quiniela, juegos, tragamonedas, paño, etc.? ¿A qué cree que se debió? ¿Hubo algún cambio con respecto a años anteriores?
Sin dudas, las tragamonedas han sido la variante de mayor crecimiento. Las siguió muy de cerca la Quiniela, como juego tradicional de nuestro país y debido a la gran dimensión de la cadena de ventas que existe a nivel nacional. Por otro lado, en general se ha mantenido constante el sector de juegos de paño. Esta tendencia es la que se ha repetido en los últimos años.
¿Cuál cree que será el desarrollo del juego online en Argentina? ¿Qué están haciendo ustedes desde Entre Ríos?
Respecto a este tema, se ha debatido mucho durante este 2014 en el seno de ALEA, que estoy convencido es el órgano donde se debe gestar el proyecto nacional de regulación. Y existe un gran consenso de todos los entes miembros en mantener la voluntad para regularlo. Obviamente, nos encontramos con una gran diversidad de variables al momento de analizar las normativas vigentes, los contratos preexistentes y las dimensiones de mercado de cada una de las jurisdicciones. Pero son barreras que van a ser subsanadas con el trabajo mancomunado y la voluntad política de regular y administrar esta variable de juego para que su producido se vuelque al circuito legal de juego con el beneficio directo a la acción social.
¿Cuáles son sus planes para el 2015? ¿Cuáles serán los principales desafíos para ustedes y para la industria en general?
En lo personal, seguir afianzando la gestión en Iafas, profundizando las acciones llevadas a cabo hasta el momento, que confluyen en un proyecto integral que se ve reflejado en el crecimiento sostenido de la institución, y se puede constatar a través de los balances de cada ejercicio. En este sentido, continuaremos con la inversión tecnológica en todas las áreas, tendientes a mejorar las operaciones y todos los circuitos administrativos. Asimismo, seguiremos capacitando nuestra planta de recursos humanos convencidos de que es la mejor inversión para que esta solidez institucional sea perdurable en el tiempo. Y como objetivo particular, tendremos la inauguración de la nueva sede central de Iafas.
Respecto a la industria en general, creo que el fortalecimiento de los principales ejes de gestión de ALEA, son los pilares sobre los cuales se va a sostener el sector. Ellos son, por un lado, el de mantener una clara comunicación sobre los juegos de azar, con el desarrollo de estadísticas a nivel nacional, que permitan tomar las decisiones correctas y enfrentar los desafíos que nos impone el mercado. Y por otro lado trabajar en la Responsabilidad Social desde una perspectiva global, que involucre la concientización de que estamos en un sector directamente vinculado al entretenimiento, y que no se deben exceder las barreras de la diversión y el ocio; y mantener siempre el fuerte rol del estado como garante de la regulación, para que los juegos de azar se desarrollen dentro de las normativas vigentes, con reglas claras y a sabiendas de que los recursos producidos contribuyen a la acción social en cada una de nuestras jurisdicciones.