A 5 días de que se cumpla el plazo para cerrar el proyecto, Enrique Bañuelos, el propietario de la sociedad Veremonte, continúa mostrando su interés por liderar el proyecto pero se limita a anunciar que “siguen en negociaciones con varias partes”.
El Govern de la Generalitat, que impulsó todas las reformas legales para facilitar que el proyecto se concrete, confía en la iniciativa del empresario valenciano, pero recuerda, como anunció días atrás el conseller Felip Puig, que existe un "plan B" en el caso de que Bañuelos renuncie al proyecto.