Cazón explicó que la confiscación de esas 1.722 máquinas significa una sanción económica de 2.400.000 dólares y recordó que desde 2011, la AJ en distintos operativos intervino más de 1.080 salas de juegos ilegales, donde se decomisaron 11.500 máquinas de juegos de azar.
"De esas máquinas decomisadas, 1.321 se destruyeron el 28 de noviembre, en el eje troncal del país, y también tenemos programado proceder a la destrucción del resto de estas máquinas la próxima gestión", declaró el funcionario y aclaró que en Bolivia hay solo una sala de juego legal, que está en Santa Cruz, la cual tributó a la fecha más de 2 millones de bolivianos (289.450 dólares)
El director de la AJ también dio a conocer que, entre el 1 de enero de 2011 y el 1 de diciembre de 2014, las recaudaciones tributarias sumaron 56,14 millones de bolivianos (8.104.621 dólares) por las promociones empresariales. Además, dijo que en el último lapso las empresas dieron premios a sus clientes por esas promociones por un valor de 178,43 millones de bolivianos (25.761.117 dólares).
La Ley de Juegos de Lotería y de Azar 060 crea el Impuesto al Juego, que busca gravar en el país la realización de juegos de azar y sorteos, así como promociones empresariales. En esas promociones, la base imponible está constituida por el valor del premio y se aplica una alícuota del 10% para las promociones empresariales.