El acuerdo determina la fusión de Scientific Games con Bally, lo que derivará en una nueva empresa que será una subsidiaria que será total propiedad de Scientific Games.
Más del 99,61 por ciento de los votos emitidos y representados en la reunión, o aproximadamente el 76,97 por ciento del total de las acciones en circulación con derecho a voto a partir del 20 de octubre 2014 votó a favor de la aprobación del acuerdo de fusión.
Los accionistas también aprobaron la propuesta de asesoramiento no vinculante en relación con la compensación de la fusión con más de 65,83 por ciento de los votos emitidos y representados en la reunión.
La aprobación del acuerdo de fusión por parte de los accionistas de Bally era uno de los requisitos para concretar la fusión. La transacción aún está sujeta a la obtención de ciertas aprobaciones regulatorias y otras condiciones habituales.