¿Cómo fue este año para la industria argentina?
Guillermo Gabella: Fue un año interesante en términos de consolidación, pero difícil por la coyuntura económica, sobre todo para una industria como la nuestra que está atada a productos importados y con las dificultades que generan las limitaciones ya conocidas que hoy recaen sobre la importación.
Para Boldt en particular ha sido un año muy positivo. Ganamos el negocio de Ovalle, en Chile, en sociedad con Invergaming, un grupo catalán muy prestigioso con el que ya operamos los casinos de Santa Fe y Melincué más dos salas, hoteles y centros de convenciones en Salto y Rivera, Uruguay.
Fue un año de consolidación. Boldt Gaming siguió operando los negocios que tenía con especial éxito. Estamos explorando nuevos productos que próximamente daremos a conocer. La figura del año fue el sistema de administración CAS con el módulo de caja y de TITO que de alguna manera nos puso a la vanguardia dentro del sector en la región. Hoy somos la empresa con más máquinas conectadas en Argentina, y me animaría a decir que en la región si tomamos en cuenta a Uruguay y en un futuro Chile.
¿En qué países están presentes con el sistema?
Gabella: En Argentina, Uruguay, Paraguay y próximamente llegaremos a Chile. Estamos con otro proyecto más, pero por ahora no podemos dar más detalles.
¿Perú es un buen mercado para este producto?
Gabella: Sí, por supuesto. Es un mercado mucho más maduro y con operaciones más consolidadas. También lo estamos mirando.
¿En qué etapa se encuentran las obras del casino de Ovalle, Chile?
Juan Carlos Salaberry: Llevamos dos meses de obras.
¿Cuándo estiman que comenzará a operar?
Salaberry: Marzo de 2016.
¿Cuál es el principal atractivo de la industria chilena de casinos?
Salaberry: La transparencia y el hecho de que han controlado bien la oferta de juego. La Ley establece una distancia de más de 70km entre casinos. La zona metropolitana está protegida. O sea que si uno hace las cosas bien tiene un radio de influencia geográfica garantizada. Sólo falta definir qué sucederá con los municipales.
Gabella: El hecho de ya estar construyendo un casino en Chile para Boldt es una excelente noticia, ya que así consolidamos una presencia regional. En una época en la cual la región ha experimentado algunos vaivenes, cabe destacar que el grupo se sigue expandiendo.
¿Cuáles son las principales diferencias de estos tres mercados: Argentina, Uruguay y Chile?
Gabella: En Argentina, el régimen varía según cada provincia. En la provincia de Buenos Aires, tenemos una operación cuya licencia pertenece al Estado y nosotros somos proveedores de servicios. En Santa Fe y Melincué, en sociedad con Invergaming, tenemos full licensed casinos . En Uruguay, el sistema es mixto. En todos los casos, incluyendo Chile, lo atractivo para Boldt es que la oferta de casinos se complementa con un complejo turístico, hotel y centro de convenciones. En el caso de Chile, sumamos un museo y otra serie de atractivos. Esto claramente posiciona a Boldt e Invergaming como líderes del negocio de entretenimiento y no sólo del juego.
Salaberry: En Chile es ligeramente diferente porque es una industria mucho más joven que las de Argentina y Uruguay. La ley de casinos privados data de 2005 y el primer casino abrió en 2008. El problema es que, dado que la norma surgió de manera tardía, las calles están plagadas de tragamonedas, lo que se conoce como “casinos populares”. Es una situación irregular de la que se tendrán que ocupar en algún momento las autoridades. Inclusive zonas vedadas para la instalación de casinos privadas, como lo es la metropolitana, está infectada de slots. Es público que la Asociación Chilena de Casinos de Juego y las instituciones de loterías están en contra de la regulación de este tipo de máquinas porque significaría validarlas. Es una situación compleja. Es algo que debe resolver el Gobierno en el futuro inmediato.
Con respecto al lanzamiento de nuevos productos, ¿en qué consisten?
Gabella: Hace algunos años, Boldt decidió desarrollar una propia software factory con el objetivo de enriquecer los proyectos en curso y, en particular, los módulos de administración de casinos de CAS con los módulos de caja, TITO, con modelos de player tracking modernos y módulos de lectura de salas para que los clientes mejoren su operación y análisis de mercado. Adicionalmente, Boldt Impresores lidera en Argentina la provisión de tickets con máximos estándares de calidad y seguridad. Son cosas que ayudan a la operación y nos colocan a la vanguardia.
¿Tienen planeado incursionar en el juego online?
Salaberry: Sí, pero con la falta de regulación es complicado. Estamos asociados a empresas que operan juego online en otros mercados ya regulados. Conocemos la mayoría de las plataformas y estamos dispuestos a invertir, pero hasta que no se clarifique la situación y se les cierre el juego a las empresas no reguladas veo un escenario difícil para iniciar la modalidad de juego online en casinos y apuestas deportivas.
¿Cómo vio lo que sucedió con Santa Mónica?
Salaberry: Me pareció un intento de regular un mercado que necesita ser regulado, pero fue de manera apresurada. No se lo explicaron bien a la sociedad y generó rechazo. Creo que ese proyecto está caduco y hay que repensarlo.
¿Algún país latinoamericano está haciendo bien las cosas en lo que respecta a juego online?
Salaberry: Hay algunos antecedentes de juegos parciales en Chile. También esta Uruguay, pero allí las apuestas deportivas representan un cuatro por ciento del volumen de juego, no ha llegado a la madurez. Colombia ha lanzado de la mano de Coljuegos las apuestas paramutuales. Con diversos grados de avances, todos están en la etapa primaria del negocio.
En Argentina, Misiones y Tucumán tienen licenciatarios que operan online en juegos de casinos y apuestas deportivas. Con una masa de jugadores muy chica, opino que los resultados no corresponden a una correcta explotación. Además, ambas empresas padecen la competencia ilegal de las .com. El pronóstico a futuro es reservado.
Gabella: Boldt trabaja sobre modelos que protegen los intereses de las loterías y sus redes de agentes. Hay que buscar una solución que contemple esto para prevenir los efectos no deseados del juego virtual en la sociedad: que jueguen menores y el lavado de activos, por ejemplo. Constantemente trabajamos para encontrar soluciones que cubran esos objetivos.