Entrevistado en el marco del foro "Ludopatía, la adicción silenciosa", organizado por la Universidad Marista de esta ciudad, consideró que culpar a esos centros sería buscar una salida fácil a un problema complejo y que va más allá de las casas de apuestas que se han instalado en los últimos años.
El problema, reiteró, no solo es un asunto de los que pueden apostar en esas casas de juego porque también hay personas de escasos recursos económicos que caen en la adicción, con juegos como las cartas o el cubilete.
"No se trata de si eres pobre o rico en esto, sino que vas a caer en un problema en el que pones en riesgo lo mucho o poco que uno tiene, el pobre lo poco que tiene y el rico lo mucho que tiene, de ahí que no es solo un asunto de si hay o no casinos", detalló.
El funcionario estatal resaltó que los datos conocidos hasta ahora del problema indican que la ludopatía tiene una mayor incidencia en personas de clase media, media alta y alta.
Sobre la existencia de casos de suicidio relacionados con la adicción al juego, Mendoza Mézquita expuso que hasta ahora no hay ningún caso documentado, pero llevan más de un año de trabajo coordinado con la Fiscalía General del estado para monitorear antecedentes en todos los casos de suicidio.